¡Qué bien! ¡Qué bien!... Por fin vacaciones... Ahora los días están pasando tan rápidamente que el viaje, que antes se me antojaba lejano, ya casi está por llegar. Y yo con todo sin hacer.
Quedará para cuando vuelva. Yo voy a descansar... más o menos. Alguien tendrá que hacer las tareas de casa. Está claro que habrá que repartirse los trabajos. Allí adonde voy, hay quien considera su trabajo en casa como un regalo a los demás, quien piensa que es lo mínimo que puede hacer para no dar más trabajo a nadie, quien ni se lo plantea y quien piensa que son los demás quienes deben presentarles las cosas ya hechas. Con algunas personas no tengo problemas; con otras es diferente.
Tampoco es que me proponga una cruzada personal para que se distribuyan los quehaceres de forma equitativa. Porque lo equitativo también depende de lo que cada uno considere y porque no tengo ganas de pelearme con nadie. Sobretodo esto último. Porque yo voy a descansar... más o menos. Luego ocurrirá lo de siempre: pequeñas discusiones, cosas sin hacer, personas que asumen el trabajo que otras no hacen...
Y es que unos lo consideran como una forma de demostrar su cariño y otros como una forma de dejarse querer. No muy adecuada cuando se supone que son vacaciones para todas-os.
Ya me estoy apagando. Ya el olor a salitre que me traía la memoria se ha transformado en olor a detergente para la ropa. Venga, no... que esta vez no podrán conmigo. Yo voy a descansar... más o menos...
1 comentario:
Lo mismo estoy pensando yo que ahora estoy de vacaciones, estoy alucinando, no sé si es que antes no veía las cosas del mismo modo o que pero lo cierto es que cada día veo muchísimas mujeres que en lo que son sus "vacaciones" no paran de trabajar, mientras alg8unas personas se quedan más tiempo disfrutando de la piscina ellas suben a preparar la comida, mientras unos duermen ellas madrugan y comienzan las tareas domésticas, etc., en fin..
Nai
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