El uso del velo islámico en Europa:
Un conflicto de libertad religiosa y de conciencia:Especial referencia a Francia, Alemania,Reino Unido, España e Italia.
Conclusiones del estudio:
"El supuesto del velo islámico es la punta del iceberg de un problema legal, político y sociológico más profundo, que un simple atuendo tapando los cabellos de una mujer.
El tema del Islam y su particular visión de los derechos humanos ha sido estudiado a nivel mundial por innumerables intelectuales e investigadores universitarios, pero el verdadero conflicto es el de los musulmanes dentro de nuestro territorio o, para ser más exactos, el de los musulmanes conviviendo con la cultura occidental. La cultura de los musulmanes en los países donde reina el Islam tiene un gran atractivo académico, pero los musulmanes residiendo en los países occidentales originan conflictos de coexistencia que provocan controversias jurídicas, políticas y sociales.
Es obvio que son los inmigrantes quienes tienen que adaptarse a las instituciones de la libertad, y no éstas renunciar a sí mismas para acomodarse a prácticas o tradiciones incompatibles con ellas.
Durante una de las sesiones del Sínodo de los Obispos de Europa de 1999, el Arzobispo de Izmir relató cómo durante un encuentro oficial sobre el diálogo islámico-cristiano, un reconocido personaje musulmán, dirigiéndose a los participantes cristianos, dijo en un cierto momento con calma y seguridad: “Gracias a vuestras leyes democráticas os invadiremos; gracias a vuestras leyes religiosas os dominaremos” .
Con estas palabras es fácil deducir que detrás de los discursos sobre libertad religiosa y de conciencia, y el derecho a manifestarse conforme a las creencias religiosas o los imperativos de conciencia, lo que se esconde es el temor al integrismo que ataca el orden público, viola los derechos de los demás, y sitúa a las mujeres en una posición de desigualdad respecto del hombre.
Ahora bien, por encima del radicalismo de unos pocos, o de la ideología de igualdad de género, me muestro favorable a las decisiones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que apuntan al establecimiento de restricciones a los derechos fundamentales como limitadas, justificadas, y siempre que sean razonables y necesarias. El criterio de la prudencia jurídica es el mejor para conocer la salud y el grado de desarrollo de un sistema democrático".
(Irene María Briones Martínez: Profesora Titular de Derecho Eclesiástico del Estado.Facultad de Derecho. Universidad Complutense de Madrid).
Bibliografía; Documento extraído de:
Nota: El corto que le costó la vida a Theo van Gogh que basándose en el guión de la diputada liberal holandesa Ayaan Hirsi Ali, de origen somalí y amenazada de muerte, denuncia la opresión de la mujer en la religión musulmana.
Alaitz
3 comentarios:
Interesante corto:
"El corto que le costó la vida a Theo van Gogh que basándose en el guión de la diputada liberal holandesa Ayaan Hirsi Ali, de origen somalí y amenazada de muerte, denuncia la opresión de la mujer en la religión musulmana"
Yo estoy bastante deacuerdo con la ley que quieren sacar, pues pienso que si una persona va a otro lugar, tendra que adaptarse al lugar al que va, y si en los paises occidentales eso esta mal visto, mas que nada porque se considera el sometimiento de la mujer, porque si yo, que soy mujer, fuera ha hacer turismo a cualquier pais islamico, para evitarme problemas tendria que usar al menos velo, y si quisiera entrar en alguna mezquita quizas no me dejaran entrar por vestir pantalones o por llevar una camiseta, por lo por respeto a sus costumbres tendria que adaptarme, pero al parecer los islamicos que estan en Europa, quieren que seamos nosotros los que nos adaptemos a sus costumbres, y es lo que no me parece coherente.
A nadie creo que le guste tener una persona a su lado a la cual solo se le ven los ojos, y podria ser una mujer o un hombre disfrazado y como podriamos identificarlo, estas cosas me dan un cierto respeto y hasta preocupacion. Espero que todos y todas llegemos a un entendimiento y a una convivencia cordial y respetuosa.
No es un problema de costumbres, sino de sumisión de la mujer al hombre.
Con la ley belga o francesa podemos agravar el problema. Y es que si prohibimos el burka o similares, algún marido prohibirá a su mujer salir a la calle.
Eso se solucionaría aplicando las leyes exitentes contra el secuestro, vale. Pero se puede caer en el riesgo de agravar aun más el problema...
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